
Ayer me digné a ver la copa davis, pero cada vez que veo un partido o algo pierde así que me fui con mi hermanito a la computadora. Termina perdiendo, pero teníamos "fe" en que el domingo ganaría.
Domingo, yo escuchando los beatles y se escucha que abren la puerta. Pasos fuertes, entonces supe que era mi hermano. Llega, va a mi habitación y ni siquiera me mira y bufa, y dice "Qué pechos fríos" y yo ni enterada de que habían perdido, y digo "¿Perdieron?" Bueno, igualmente, medio boluda mi pregunta. Si en toda la semana se habló de la davis, ahora no iba a venir bufando y diciendo que había ido a jugar a la pelota y perdió.
Ayer, sábado, yo estaba como loca porque ganara, y cada 2 minutos decía: "Pará, osea, si gana esta ¿Qué pasa? Pero lo que recibía a cambio era un Shhhh, candela! Y mi hermano debería estar diciendo por dentro, ¡Qué hermana hinchapelotas! Bueno, me conociste de cuando nací, y vos me mal criaste cuando era chiquita que me tiraste de la cuna, bueno, igual fue sin querer jajaja.
Encima una oportunidad de que podíamos ganar la davis! Y estábamos tan cerca, tan cerca. Suerte que Nadal se "lecionó" pero para mí estaba todo cagado.
Conclusión: Ahora a esperar otro año más y a ponerse las pilas.
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