jueves, 22 de septiembre de 2011
Es increíble como al lado tuyo puedo olvidarme de las cosas malas que me rodean y concentrarme en escuchar tu risa, o las boludeces que decís, o las caras que pones. Lo bien que la paso al lado tuyo, y aunque siempre me sonaba estúpida la frase con vos las horas parecen minutos, pude aplicarla a vos. Porque cuando salimos a las cuatro, siento que te doy tres besos y ya se hicieron las siete. Quizás tengas millones de defectos, pero no logro encontrártelos, me diste una imagen tuya con la cual puedo pensar que hasta sos perfecto, por lo menos para mí. Pocas veces me sentí tan afortunada de tener a alguien como en este momento, de llegar al colegio con la peor cara, pero me doy vuelta y veo esa campera negra con unas rayitas doradas y es todo distinto. Me gusta tenerte, me siento completa, como si nada me faltara. Sos mi amigo, cuando tengo que contarte algo; sos mi hermano cuando nos cagamos a trompadas o nos puteamos, pero terminamos abrazándonos. Parecemos casados por las discusiones idiotas que tenemos, pero no duramos ni un día peleados; y vivimos diciendo que somos hermanos por la manera de ser tan parecida que tenemos. Te amo, y estoy orgullosa de que seas mi novio
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